Wednesday, September 27, 2006

LA Wonder Wagon

Ayer Emilio y yo fuimos a los Poconos a pintar con esponjas la habitación de mi hermano y cuñada. Ellos tienen 4 niños y construyeron una adición en para anexar un par de habitaciones súper necesarias.

El día no fue de ninguna manera diferente de como nos juntamos los fines de semana con la familia, mas que estuvimos esponjeando en las paredes de la habitación Las casi cuatro años terremotitos de las mellizas la pasaron muy bien con nuestra perra Katie. Nuestro brillante y atlético sobrino de 11 años estuvo entrando y saliendo con su radiante disposición de contarnos todo a cerca de sus juegos de Baseball. Nuestra querida sobrina nos ofreció un gran beso y abrazo y antes de irse a pasar el día con su novio. Nuestra hermosa cuñada quien se convirtió en una de mis cercanas amigas hace 17 años atrás y mi hermano de quien orgullosamente he sido testigo de como se ha convertido en el mas grande padre que jamás halla visto.

Mis energéticos Mama y Papa vinieron luego con dos bandejas de pasta horneada y galletas de chocolote casera. Luego mi maravillosa y súper talentosa sobrina mayor, hija de uno de mis hermanos, vino y estuvimos conversando a cerca de la universidad y del chico que le gusta, quien es co-estrella con ella en el próxima musical.
Alrededor de las 8 Emilio y yo decidimos partir a casa. Pusimos las cosas en nuestro “extra” carro, que es una ranchera de 22 años que pasó de un hermano a otro y luego a otro y entonces a Emilio y a mí. Usamos ese carro para transportar las compras para los proyectos de la casa y como extra carro para ir a trabajar. La llamamos “Wonder Wagon” y le canto el tema musical alusivo a la mujer maravilla “Wonder Woman”. La verdad es que estoy enamorado de este carro desde hace un par de años que lo tenemos. Seguro que no tiene bolsas de aire ni frenos ABS, pero cuando me la llevo a la oficina no hay otro carro de la misma década en el estacionamiento! Simplemente me hace sonreír con su forro del techo cayéndosele, ruidoso carburador, franjas sucias de los neumáticos y su tercera fila de asiento mirando la ventana de atrás.

Cruzando el puente del rió Delaware le dije a Emilio que extrañare mucho la Wonder Wagon cuando nos mudemos a Canadá.

La realidad es que la Wonder Wagon es solo una pequeña porción de haber pasado todo el día con la gente que amo y que voy a extrañar. No sé si mentalmente estoy preparándome o torturándome.

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