Monday, August 21, 2006

EE.UU.: Las leyes de migración son inhumanas para las parejas del mismo sexo

Por Scott Long
(Washington, D.C., 2 de mayo de 2006)
Miles de ciudadanos estadounidenses y sus parejas extranjeras del mismo sexo enfrentan enormes dificultades, separación y aún el exilio debido a que las políticas de migración discriminatorias estadounidenses privan a estas parejas del elemental derecho a estar juntos, dijeron Human Rights Watch e Immigration Equality en un reporte publicado hoy.
Las discriminatorias leyes de migración de Estados Unidos hacen del sueño americano una cruel pesadilla para incontables ciudadanos estadounidenses y sus parejas extranjeras. Al debatir reformas a las leyes de migración, el Congreso de Estados Unidos debe terminar con la discriminación contra las inmigrantes lesbianas y los inmigrantes homosexuales así como contra sus parejas estadounidenses.
Scott Long, director del Programa de Derechos de Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Transgéneros de Human Rights Watch
Al debatir reformas a las leyes de migración, el Congreso de Estados Unidos debe terminar con la discriminación que las lesbianas y los homosexuales norteamericanos y sus parejas extranjeras enfrentan bajo dichas leyes. El censo estadounidense del 2000 calculó que en los Estados Unidos hay casi 40,000 parejas lesbianas y homosexuales en las que una de las dos personas es ciudadano o ciudadana (o residente permanente) de los Estados Unidos y la otra es ciudadano extranjero. Esta cifra no incluye a los muchos miles de parejas binacionales que deben esconder el hecho de que son pareja, que tienen que vivir separados o que se han visto obligados a salir de Estados Unidos. Bajo los discriminatorios estatutos estadounidenses, estas parejas no son reconocidas por la ley. “Las discriminatorias leyes de migración de Estados Unidos hacen del sueño americano una cruel pesadilla para incontables ciudadanos estadounidenses y sus parejas extranjeras,” dijo Scott Long, coautor del reporte y director del Programa de Derechos de Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Transgéneros de Human Rights Watch. “Al debatir reformas a las leyes de migración, el Congreso de Estados Unidos debe terminar con la discriminación contra las inmigrantes lesbianas y los inmigrantes homosexuales así como contra sus parejas estadounidenses.” El primer informe exhaustivo sobre el asunto, “Family, Unvalued: Discrimination, Denial and the Fate of Binational Same-Sex Couples under U.S. Law” (“Familia sin valor: discriminación, denegación de derechos y el destino de las parejas binacionales del mismo sexo bajo las leyes de EE.UU.”) documenta cómo las leyes de migración y las políticas del gobierno federal estadounidense discriminan en contra las parejas del mismo sexo. El reporte de 191 páginas documenta las consecuencias de esta discriminación y muestra cómo puede separar no sólo a afectuosas parejas homosexuales unas de otras, sino también a padres de hijos. También muestra cómo esta política ha destruído carreras, economías familiares y vidas. “Nuestras leyes de migración están minando los valores tradicionales estadounidenses de justicia y familia,” dijo Rachel B. Tiven, directora ejecutiva de Immigration Equality. “La política estadounidense de migración está diseñada para mantener a las familias unidas. Pero la actual ley se ensaña con todo un grupo de familias estadounidenses y las desgarra.” Desde hace más de 50 años, la reunificación familiar ha sido un objetivo declarado y central de la política estadounidense de migración. Las leyes migratorias dan prioridad a permitir que los ciudadanos y los residentes permanentes patrocinen a sus esposos o esposas y familiares cercanos para entrar a Estados Unidos. Aunque el sistema sigue siendo imperfecto, plagado por retrasos que el sentimiento anti-inmigrante sólo intensifica, los ciudadanos estadounidenses y sus parejas extranjeras heterosexuales fácilmente pueden argumentar que tienen estatus marital y los derechos migratorios que ello implica. Los ciudadanos estadounidenses con parejas extranjeras lesbianas u homosexuales, sin embargo, descubren que bajo la ley federal esa relación es considerada inexistente. La llamada “Ley de Defensa del Matrimonio,” promulgada en 1996, declaró que para todos los efectos del gobierno federal, matrimonio querría decir “sólo una unión legal entre un hombre y una mujer como esposo y esposa.” Dado que las parejas lesbianas y homosexuales están excluídas de los términos “esposo” y “esposa,” los ciudadanos estadounidenses no pueden obtener reconocimiento legal para sus parejas del mismo sexo para efectos migratorios. Basado en entrevistas y encuestas con docenas de parejas binacionales del mismo sexo a lo largo y ancho de Estados Unidos y el mundo, el reporte documenta las presiones y padecimientos que la falta de reconocimiento legal le impone a las familias lesbianas y homosexuales. Las parejas describieron abusos y hostigamiento por parte de los funcionarios de migración. Algunas parejas contaron historias de cómo fueron deportadas de Estados Unidos y separados de sus compañeros o compañeras. Muchas parejas, forzadas a vivir en diferentes países y continentes, tienen que sufrir dificultades financieras así como tensiones emocionales para que sus relaciones sobrevivan. “Ninguna familia debe ser obligada a separarse, no importa cuál sea el sexo. Así es como nos han afectado las leyes de migración,” dijo una mujer en Carolina del Norte, al describir cómo su pareja húngara y los hijos de ambas fueron obligadas a salir de Estados Unidos. “Estamos separadas y la una sin la otra … Sólo queremos estar juntas, eso es todo.” Muchos ciudadanos estadounidenses han sido forzados al exilio en países en los que sus relaciones son reconocidas. Al menos 19 naciones en el mundo ofrecen algún tipo de beneficios migratorios a las parejas del mismo sexo de sus ciudadanos y residentes permanentes, mientras que los Estados Unidos aún se los niega. Éstos incluyen a Canadá así como 13 países europeos (Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Holanda, Noruega, Portugal, España, Suecia, Suiza y el Reino Unido). En otros continentes, la lista incluye a Brasil, Israel, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Es de notar que el reporte detalla cómo las actuales políticas excluyentes de Estados Unidos tienen sus raíces en la larga historia de los sentimientos anti-inmigrantes, en la que los temores acerca de la sexualidad han jugado una parte constante. Desde la época de McCarthy hasta 1990, las leyes norteamericanas prohibieron la entrada al país a las lesbianas y los homosexuales extranjeros. Los Estados Unidos es también uno de los pocos países industrializados que impone una prohibición global a la entrada de individuos seropositivos, prohibición que refuerza temores irracionales y estigmas pero no hace nada por salvaguardar la salud pública. El Congreso debe aprobar inmediatamente la Ley para la Unificación de las Familias Americanas (Uniting American Families Act, UAFA), dijeron Human Rights Watch e Immigration Equality. El proyecto de ley, patrocinado por el congresista Jerrold Nadler (demócrata por el estado de Nueva York) y por el senador Patrick Leahy (demócrata por el estado de Vermont) ofrecería el mismo reconocimiento y trato a las relaciones de las parejas binacionales del mismo sexo que se les da a las parejas binacionales casadas. La ley que se propone añadiría el término “pareja permanente” a las secciones de la Ley de Migración y Nacionalidad en las que ahora aparece “esposo” o “esposa.” Así, un ciudadano o residente permanente de Estados Unidos podría patrocinar a su pareja permanente para que inmigrara al país de la misma manera en que ahora pueden patrocinar a familiares como hermanos, hijos, esposos o esposas. El proyecto de ley fue presentado en el actual Congreso el 21 de junio de 2005; tiene un total de 104 copatrocinadores en ambas cámaras. Además de revocar la Ley de Defensa del Matrimonio de 1996, el Congreso debe promulgar reformas a la ley norteamericana de migración para garantizar el respeto a los derechos humanos y laborales de los no ciudadanos. Estas reformas deben incluír medidas que terminen con la discriminación contra las lesbianas, los homosexuales, bisexuales, transgéneros y seropositivos. El Programa de Derechos Lesbianos, Homosexuales, Bisexuales y Transgéneros de Human Rights Watch, que es la organización más grande de derechos humanos con sede en Estados Unidos, lucha contra los abusos basados en la orientación sexual o la identidad de género en todo el mundo. Immigration Equality es una organización nacional que lucha por la igualdad para las lesbianas, los homosexuales, bisexuales, transgéneros y seropositivos bajo la ley norteamericana de migración.

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